
| Entrando por el Limón o por el Castaño encontramos al hermoso Parque Henri pittier. |
Henri Pittier

Parque nacional, parque nacional ubicado en la región central costera de Venezuela, entre los estados Aragua y Carabobo. Fue el primero creado en el país, el 13 de febrero de 1937, bajo el topónimo de Rancho Grande, que fue cambiado en 1953 por el de Henri Pittier, notable naturalista. Tiene una extensión de 107.800 ha desde el litoral del mar Caribe hasta las estribaciones meridionales de la cordillera de la Costa. Posee una enorme diversidad vegetal; desde gramíneas y arbustos, en las zonas más bajas, hasta las selvas húmedas en las áreas altas pasando por la vegetación típica de sabana. Asimismo cuenta con una enorme variedad de avifauna, localizándose unas 520 especies de aves, y diversos mamíferos como dantas, cunaguaros, pumas, lapas y monos.
Para ir a esta playa urbana, la más popular de la región, tome la calle principal de Puerto Colombia, atraviese el río y siga rumbo a oriente atendiendo a los avisos que indican muy bien dónde queda playa Grande. Esta gran extensión de arena blanca (700 m x 50 m), bordeada por altos cocoteros y con forma de herradura, es bañada por un mar bastante fuerte que disfrutan especialmente los surfistas, quienes acampan usualmente en su parte este. Cuenta con una buena infraestructura: varios restaurantes, kioscos, alquiler de toldos y sillas, baños duchas, servicios de salvavidas y primeros auxilios, un centro de información turística y vigilancia policial en época vacacional. En cuanto al estacionamiento, se consiguen varios antes de llegar a la playa. Debido a la gran cantidad de visitantes, sobre todo en temporada alta, resulta difícil el mantenimiento del lugar, no obstante los evidentes esfuerzos del Municipio.

Pegada del pueblo Chuao, la playa se abre en una inmensa y hermosa bahía en forma de media luna que mide 800 m x 30 m. La arena es blanca y el agua oscura, debido al río que desemboca en su lado este, cerca del muelle del pueblo. Muchas familias de Chuao tienen un Kiosco en la playa donde venden comida criolla, caco y bebidas. Esta playa también cuenta con sanitarios. Se trata de un sitio encantador que en temporada baja resulta un verdadero paraíso de tranquilidad.

Último lugar turístico y comercial de la costa este del estado Aragua, al pueblo de Cepe está enclavado en el parque Henri Pittier. Se llega únicamente por vía marítima, tomando una embarcación que tarda 45 minutos desde Puerto Colombia. Su playa, de blancas arenas bañadas por aguas de un magnífico color azul claro, se extiende sobre 700 m x 30 m. Es un sitio ideal para los surfistas debido a las grandes olas. El contraste entre la selva, la arena y el mar produce una mezcla de colores difícil de igualar. Playa Cepe cuenta con kioscos y sanitarios, y si quiere pernoctar puede encontrar posada en el pueblo.

El pueblo de Ocumare de la Costa se encuentra a 45 km de Maracay, en una región montañosa a 5 km del litoral. Se trata de la más importante localidad de este lado de la costa y forma parte del municipio del mismo nombre, donde se hallan playas tan famosas como Cuyagua, la bahía de Cata y La Ciénaga.

La carretera de la Costa lo lleva sin problemas hasta la orilla de Cuyagua, una de las playas de surfista más famosas de Venezuela y de las más frecuentadas por jóvenes amantes de los deportes extremos. Al contrario de las demás playas, no es una bahía: es una larga playa oceánica de 1 km x 60 m, con muchos cocoteros, que además de brindar sombra sirven para colgar las hamacas de los surfistas, pues Cuyagua se ha convertido en un “spot” de surf, gracias a que es un lugar absolutamente desprotegido del oleaje, de manera tal que las gigantescas olas llegan hasta la orilla. No existe estacionamiento vigilado, así que la gente se estaciona en la playa. Algunos restaurantes abren los fines de semana hasta última hora de la tarde para ofrecer comida criolla a económico precio. Aunque un gran número de turistas pernocta en el lugar, no cuenta con sanitarios ni duchas, pero a cambio hay un río que desemboca en la playa y que subsana en gran parte la falta de este tipo de instalaciones.

Para apreciar la magnitud y belleza de esta bahía es recomendable que antes de llegar se pare en la carretera y dedique un buen rato a contemplar el panorama espectacular e inolvidable. Esta inmensa bahía urbana de 800 x 35 m, bordeada de palmeras y altos edificios, ofrece arenas blancas y, frecuentemente, oleaje moderado. Cuenta con grandes atractivos turísticos, como una amplia opción de restaurantes y cafetines, alquiler de sombrillas y sillas, ventas de artículos playeros, servicios de salvavidas, paseos en banana o en lancha y, a lo largo de la playa, un amplio estacionamiento resguardado a Bs. 3000 diarios. Cata tiene además una zona de camping con instalaciones sanitarias y un muelle de embarcaciones. El ambiente de esta espléndida bahía es especialmente amistoso y alegre.

A esta playa puede llegar por mar o tomando un caminito pedestre que sale desde la parte este de la bahía de Cata. Con un tamaño de aguas cristalinas y calmadas, debido a su orientación suroeste. Es muy tranquila y poco concurrida. No tiene vegetación ni cuenta con infraestructura turísticas, pero a cambio le regala paz, privacidad y su muy particular encanto.

Ubicada en el pueblo de Ocumare, esta playa urbana de 700 m x 40 m, se encuentra dividida en tres sectores: A, B y C. Está formada por pendientes de arenas oscuras orientadas hacia el mar y protegidas por un rompeolas, que resguarda también del fuerte oleaje. Carece de vegetación y sus aguas no son muy profundas. Los tres sectores cuentan con sanitarios, alquiler de toldos y sillas, posibilidades de acampar y servicios, de salvavidas en temporada. Los vehículos pueden estacionarse a lo largo de la carretera costera. Sumamente concurrida los fines de semana, es muy solitaria el resto del tiempo.

En el extremo oeste del estado Aragua, justo antes de Turiamo y a 15 minutos en lancha desde La Boca, se consigue la espectacular bahía de La Ciénaga, refugio paradisíaco de cantidad de aves marinas que se extiende sobre 1 km x 500 m. Se trata de una zona conformada por una boca principal de agua, seguida por varios canales y pequeños golfos totalmente protegidos del mar. Ofrece una sucesión de pequeñas playas con manglares, claras arenas y cristalinas aguas, son playas sin oleajes y con poca profundidad, ideales para el disfrute de los niños. En la Ciénaga se consiguen unas pocas cosas privadas edificadas en el pasado, pues hoy la construcción está prohibida por el cuidado del medio ambiente. Es normal la presencia de lanchas y veleros particulares que vienen a fondear en este lugar encantador donde sólo se respira serenidad y belleza.
Texto tomado de encartes de El Nacional